Subiaco
Visita Guiada Subiaco: Monasterio de Santa Escolástica
El monasterio de Santa Escolástica, donde comienza la visita de Subiaco, fundado en el 520 dC, fue originalmente conocido como San Silvestre. Es el monasterio benedictino más antiguo de Italia y del mundo, y es uno de los trece monasterios fundados por San Benito en el área de Subiaco, el único sobreviviente.
Con el inicio de la actividad del Sacro Speco, en el siglo XII, para evitar confusiones, los dos monasterios fueron dedicados uno a San Benito y el otro a su hermana Santa Escolástica.
Los siglos X y XI fueron el período de máximo desarrollo: el monasterio recibió el don de muchos bienes y allí se construyó una nueva iglesia románica grande que fue consagrada en 980. Alrededor de 1463, de Alemania, llegaron los dos impresores Conrad Sweynheim y Arnoldo Pannartz, gracias de a la obra de los cuales se instaló en el claustro de protocenobio la primera tipografía italiana.
Durante la Segunda Guerra Mundial, fueron destruidas la fachada del monasterio y el primer claustro, restaurados después de la guerra y todavía lugares de visita.
Visita Guiada Subiaco: Monasterio de San Benito
La visita guiada de Subiaco continúa al en el monasterio de San Benito, que se desarrolla en torno al Sacro Speco (o Santa Cueva), donde el joven San Benito, a principios del siglo VI, pasó tres años de vida como un eremita.
Las dos cuevas del monte Taleo se reunieron en una iglesia, construida en el siglo XI por el abad Umberto.
El monasterio, así como se muestra hoy a las visitas, fue construido en la segunda mitad del siglo XIII por los abades Enrico y Bartolomeo. El acceso actual, el punto de partida del itinerario de la visita, pasa por una escalera que conduce al porche. En la puerta gótica hay una cruz en mosaico del siglo XIII; en el fondo está una puerta con frescos del siglo XV de la escuela de Umbría y se entra en la Sala del Capítulo Viejo, llena de pinturas de la escuela de Perugino, fechados de la primera mitad del siglo XVI. La iglesia inferior lleva al Sagrado. En el fondo se puede admirar la estatua de San Benito en la cueva, esculpida en 1637 por Antonio Raggi. Al salir, se llega e a lo que, hasta 1870, fue el pequeño cementerio de los monjes del Speco. Junto a él está el Jardín de Rosas de San Benito, en cuyas espinas San Benito se arrojó para vencer las tentaciones, y donde entonces San Francisco, durante su visita al Sacro Speco en 1224, injertó rosas. El acontecimiento, del que es protagonista San Francisco, está representado en una pared por un fresco del siglo XVII, obra del Manenti.

